novembro 22, 2013

O assassinato de Primo de Rivera às mãos do comunismo espanhol

José Antonio recibió la descarga en las piernas. No le tiraron al corazón ni a la cabeza; lo querían primero en el suelo, revolcándose de dolor. No lo lograron. El héroe cayó en silencio, con los ojos serenamente abiertos. Desde su asombrado dolor, miraba a todos sin lanzar un quejido, pero cuando el miliciano que mandaba el pelotón avanzó lentamente, pistola (a)martillada en mano y encañonándolo en la sien izquierda, le ordenó que gritase "¡Viva la República!" –en cuyo nombre cometía el crimen–, recibió por respuesta otro "¡Arriba España!". Volvió entonces a rugir la chusma, azuzando a la muerte. Rodeó el miliciano el cuerpo del caído y apoyando el cañón de la pistola en la nuca de su indefensa víctima, disparó el tiro de gracia.

A Complutense, dirigida pelo filho do assassino Carrillo, tem incitado o ódio esquerdista desde a reitoria. Anteontem mais de uma centena de esquerdistas entraram na Complutense e além de fazer estragos sérios agrediram estudantes de forma bárbara. Carrillo não chamou a polícia e o PSOE não foi capaz de condenar o acto. 

Estão de regresso as checas da guerra civil.

Sem comentários:

Enviar um comentário

Todos os comentários são lidos antes da publicação. Qualquer comentário menos próprio não será publicado.